El pasado 22 de marzo de 2026 entró en vigor el Real Decreto-ley 8/2026, que introduce una prórroga extraordinaria de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual. Esta medida permite ampliarlos por períodos anuales hasta un máximo de dos años, con el objetivo de proteger a los arrendatarios en un contexto de incremento de los precios de la vivienda.